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Crecimiento Interior. Expresion
| EFT / Articulos / Fobia al dentista |
Este es el caso de una amiga mía que tenía
una fobia masiva a ir al dentista, hasta el punto que llevaba más de 20
años sin ir, a pesar de haber tenido problemas con los dientes.
Para hacernos una idea de lo extremo de la
fobia, la ultima vez que había ido antes de esos 20 años, siendo
adolescente, habían tenido que sedarla con cloroformo, al estilo de
los secuestradores porque debido también a su fobia con las agujas no
habían podido hacerle anestesia general.
Una semana antes de hablar conmigo, un
viernes, había hecho un intento de ir al dentista para sacar un diente que
estaba muy mal, pero el dentista no consiguió hacer nada y ella vivió una
experiencia muy desagradable con episodio de pánico y tensión corporal
muy intensa que la dejó físicamente extenuada el fin de semana
posterior.
El lunes siguiente me contó la experiencia
del viernes anterior y me dijo que tenía otra cita el viernes siguiente,
para ver si podía echarle una mano. Dado que ella estaba muy motivada y
sabiendo la eficiencia que EFT suele tener con fobias, decidimos ponernos a
ello. Hicimos tres sesiones durante la semana en días consecutivos, donde
surgieron episodios emocionalmente muy intensos de la infancia relacionados
con un envenenamiento accidental, con una operación de amígdalas, y
algunos otros relacionados con una fobia a abrir la boca, a introducir
cosas en la boca, a las agujas, conectado todo con una resolución
subconsciente de ver la muerte como la solución liberadora a todo eso.
El viernes siguiente, la acompañé al
dentista y, dado lo precipitado del tratamiento todavía había bastante
tensión que surgía, pero ella estaba motivada, así que hicimos tapping
"in situ" reduciendo lo que iba saliendo, el dentista - el mismo
de la semana anterior- colaboró tapándole los ojos para minimizar en lo
posible los estímulos negativos y comenzó el proceso. Primero la
inyección de anestesia, durante una eternidad desde mi punto de vista
-fobias a la aguja, a tener la boca abierta y a introducir algo en la boca
amenazando-, que aunque con cierta tensión, superó exitosamente. Y luego
sacar el diente, que, como no podía ser de otra manera, se complicó al
romperse, hubo que reclinar la silla hasta el punto de que la cabeza estaba
más baja que el cuerpo, y hacer bastante movimiento para sacar la raiz del
diente, todo con la boca abierta y la incomodidad de estar cabeza abajo...
pero, aunque con tensión, superado con éxito.
Al final caras de sorpresa y felicitación
en los presentes. Ni que decir tiene que un cambio en un una fobia
semejante en tan corto tiempo -una semana- sería bastante improbable en la
mayoría de los enfoques terapéuticos, pero con EFT y una buena
motivación por parte del interesado, este tipo de resultados son lo
habitual como muestran las experiencias de tantos y tantos practicantes en
todo el mundo.
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